PROYECTO
DANIELA RIVERA
en colaboración con
GUILLERMO MENA
Intervención sonora:
JAVIER BUSTOS


BIO
Daniela Rivera
1973. Santiago de Chile.
Vive en Boston, MA, EE.UU. 

2019 Public Art Accelerator Now and There
2006 Escuela Skowhega de Pintura y Escultura
2006 Maestría en Bellas Artes, Escuela del Museo de Bellas Artes, Boston, MA
1996 Licenciatura en Arte mención Pintura y Dibujo Universidad Católica de Chile

EXHIBICIONES INDIVIDUALES
Ha tenido exhibiciones individuales en: Fitchburg Art Musuem , MA; The Davis Museum. Wellesley College; MFA Museum of Fine Arts, Boston, MA; Brant Gallery, Massachusetts College of Art. Boston, MA; La Montagne Gallery, South Boston, MA en EE.UU.; Museo de Arte Contemporáneo (MAC) y Galería Animal en Santiago, Chile entre otras. 

PREMIOS
Beca VSC; Premio NALAC (Asociación Nacional de Artes y Culturas Latinas)
Artist REsource Trust Fund for Individuals, Berkshire Taconic Foundation; Premio Colman; Finalista para el Premio Foster; Premio a Artistas Emergentes Fundación Club St. Botoloph; Gund Fellowship/ Skowhegan School of Painting and Sculpture; Premio CAA Reconocimiento a la Mejor Obra en Exhibición; Beca Fundación Andes; FONDART

RESIDENCIAS
2006 Skowhegan School of Painting and Sculpture, Skowhegan Maine
2017 Artist Visitante en Vermont Studio Center, Vermont 
2018 Beca en Vermont Studio Center







































Esta residencia ha sido posible gracias al generoso apoyo de:




Daniela Rivera

EXPOSICIONES

En busca de los Andes

03.07.2019 a 11.08.2019



En Busca de los Andes: Perdida Ambigua y la Desaparición del Paisaje Mnemotécnico.

En Busca de los Andes nace de la necesidad de explorar la experiencia migratoria desde lo personal. Más allá de las políticas de inmigración y los fracasos políticos que gatillan movimientos migratorios. Más allá de los colapsos económicos y los estudios sociológicos que intentan dar cuenta de estos procesos, En Busca de los Andes intenta dar cuerpo a preguntas que son parte de la experiencia de inmigración. ¿Como se vive la perdida de referentes que permiten establecer conexiones y gatillar memorias de nuestra biografía? ¿Como se sobrevive una perdida que no se puede localizar y que desmiembra tu identidad y todo lo que diste por sentado otorgando estabilidad?

ANTECEDENTES DEL TRABAJO Y VÍNCULO CON EN BUSCA DE LOS ANDES

Muchos años atrás mi trabajo dio un cambio dramático. Pase de trabajar en forma figurativa la carnación del cuerpo humano a la construcción de espacios para habitar en forma activa y responsable. Este cambio fue el intento de establecer una relación más cercana con los visitantes de mi trabajo y permitir que a través de la experiencia física la relación se cargara de intencionalidad y responsabilidad por parte del visitante. Una especie de invitación a compartir autoría. 

El Paisaje como materia en el que se marcan historia y narrativas creció como materia de estudio en mi obra. Por un lado, la noción de paisaje es una extensión de las estrategias escenográficas que uso en mi trabajo y por otro, las huellas de la labor humana que dan paso a la transformación de la tierra, abren la posibilidad de traer a la obra responsabilidades y efectos socio-político y culturales en forma más clara y directa. 

El paisaje como fondo y sustento de la erección de cultura y el desarrollo de identidades nacionales es de particular interés para mí. El paisaje y sus cicatrices se transforma en un documento vivo de las vidas, el trabajo, la mano de obra, la cultura, y las necesidades sociales de un lugar y una comunidad en particular. 

Persiguiendo mi búsqueda en la migración cultural, efectos de inmigración, e ideas de digestión cultural enfoque mis observaciones en la noción de paisaje como un posible sustituto de la materialización de ocurrencias transculturales. Tal vez una exploración más acuciosa de elementos que pasamos por alto en nuestro medio ambiente pueda dar paso a un entendimiento de la experiencia personal del inmigrante desde un lugar más cercano, cuidadoso, cargado de responsabilidad. 

Como inmigrante yo vivo pérdidas todos los días. Esta experiencia de pérdida iterativa es indecible y debido a su permanente falta de resolución, genera parálisis y resistencia. Esta perdida, que en psicología es entendida como perdida ambigua, es implacable no hablada, no estudiada, y nunca nombrada. Nada da cuenta de la omnipresencia de la perdida de lo reconocible, de lo familiar, y de lo nombrable. Nada da cuenta de la paz que produce la invisibilidad de un entorno conocido. Esta pérdida ambigua y continua que forma parte de la experiencia de inmigración es muda, invisible y no tiene cuerpo. En los últimos años de trabajo artístico me he dedicado a buscar las huellas y evidencias de esta perdida. 
La experiencia de agotamiento es habitual, incluso después de vivir casi diecisiete años en la costa noreste de Estados Unidos. Cada mañana cuando me despierto y miro tras la ventana todo parece extraño. No busco la belleza, busco el descanso que produce lo familiar. La pérdida de reconocimiento es la constante pérdida de familiaridad. El Agotamiento producto de un permanente estado de alerta es constante. No hay momentos de olvido en tierras extrañas, este desconocimiento tiende a reproducirse resistiendo dominación. Hace mucho abandone la búsqueda de un tránsito automático e inconsciente y la posibilidad de habitar un paisaje invisible. 

EL PROYECTO

En Busca de los Andes, explora la experiencia de inestabilidad traída por la falta de referentes que permiten recordar identidad. Llevo un tiempo colaborando con personas que han inmigrado a Norte América desde el Sur, hemos grabado nuestras conversaciones para poder dar cuenta de sus relatos. También he colaborado con personas que, debido a procesos industriales, contaminación y capitalismo han sido reubicados cortando todo acceso a sus memorias. Estas conversaciones son vividos intentos de recobrar lo que se perdió en el tránsito, fragmentos de memoria que se han quedado atrás sin permitir completar la sensación del ser. Hoy Guillermo Mena, Javier Bustos y yo trabajamos juntos desde este fallido intento de recobrar memorias, para crear dentro de este espacio un nuevo lugar que se resiste a ser consumido y apunta al vaciamiento de la memoria. Trabajamos desde el agotamiento de la experiencia de reubicación y desplazamientos inciertos. 

Guillermo Mena y yo trabajamos con y desde el dibujo, un lenguaje familiar para ambos pero que en colaboración se hace nuevo y desconocido.  Usamos cobre para crear cada marca, apuntando tanto al origen y la historia del material en la región Andina, sus muchas transiciones político y económicas, su responsabilidad en la construcción y destrucción de centros urbanos, y las huellas como documento.  El dibujo se toma el espacio de la galería mientras el sonido es una acumulación de testimonios, audio de la región de los Andes, y grabaciones del hacer del dibujo en el espacio. Una marca diferente a la del dibujo, pero reciproca en el espacio.

Familiaridad y desplazamiento son las tensiones que yacen en las fundaciones de este Proyecto. Javier Bustos se inserta en este espacio recíprocamente trayendo marcas de sonido que apuntan tanto a la memoria del hacer, la memoria del tránsito, la necesidad del rescate. Su activación de sonido hace responsable al espectador de conocer al otro.  Es en medio de este dialogo creativo que intentamos dar cuerpo a la experiencia de perdida de la mnemotecnia. 

Tres voces distintivas y desconocidas generando solo un sonido que represente el hogar.

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