Adriana Sposito. Laboulaye, Córdoba. 1976
Licenciada en Grabado
Profesora Superior de Educación en Artes Plásticas. Universidad Nacional de Córdoba.

Es profesora de Educación Artística: Plástica, en el ISFD “San José” desde 1999. Profesorado de Nivel Inicial. Desde el 2002 está a cargo de las cátedras de Arte de Impresión y Reproducción I, Dibujo III y Dibujo IV en el Profesorado en Artes Visuales; Visión I y Dibujo I en la Tecnicatura Superior en Artes Visuales.
Participó de numerosas muestras individuales y colectivas  de dibujo - grabado 
Ilustró libros de M. del Carmen Sánchez.
En el 2006-2007 fue directora de un proyecto de investigación "Educación Plástica… ¿y eso para qué sirve?, en colaboración conlas profesoras María Elena Ceberio y Adriana Ríos.

Participó de diferentes encuentros y talleres: III Simposio Internacional de Arte Impreso. Tucuman. 2016; Encuentro Nacional de Grabado. Mar del Plata 2015; III Jornadas de Gráfica Contemporánea. Córdoba 2015; Taller de fotopolímeros por Lorena Pradal. Córdoba 2015; Seminario-Taller “El grabado como Proceso Lúdico” . Lic. Nöel Loeschbor. 2014. Dictado de Talleres de Extensión: “Grabado: Técnicas mixtas en diferentes soportes” 2010. “Técnicas e Impresión de Grabado en Chapa” 2008. “Taller de producción y técnicas de Grabado” 2007. Córdoba

Adriana Sposito

RESIDENCIAS

Sedimentos

12.12.2016 a 16.12.2016




Adriana Sposito, artista de Córdoba, viajó a Buenos Aires para realizar una microresidencia en ´ace y está trabajando en su nuevo proyecto "Sedimentos", eligiendo el pequeño formato y la superposición de imágenes, símbolos y colores.

STATEMENT DEL ARTISTA

El proyecto de producción “sedimentos” se centra en la naturaleza triple del universo propiciando una interacción dinámica entre sus tres vertientes: lo manifiesto, lo oculto y el individuo que se mueve entre ambos.
Por un lado, el aspecto físico que sigue el ritmo orgánico de los impulsos vitales, influenciado por los ciclos naturales. Por el otro, el aspecto intangible, lo cósmico, el misticismo, lo espiritual. Y entre estos aspectos opuestos, el desarrollo del ser en relación con ambos, lo que en diferentes sentidos implica un nacimiento, una muerte y una renovación constante. Esta relación triádica instaura el principio de terceridad, como sistema impar, abierto y giratorio que funciona en el interior de la mente. 
La intención es superar dualidades, romper con la dialéctica binaria occidental y preconizar el discernimiento estableciendo un principio de incertidumbre propicio para la toma de decisiones.  

Estas ideas pretenden concretizarse a través de la integración de planos e imágenes de diversa naturaleza en soportes de formatos complejos que inviten a un recorrido en expansión. La figura humana así como cualquier otro elemento natural expresa el aspecto orgánico, caótico, vivo. El arqueómetro expresa la periodicidad astronómica ajena a toda pulsación viviente.  Los símbolos son intentos por unir opuestos dentro de la psique. 
Es en la superposición de sentidos, significados e imágenes que se manifiesta la complejidad del todo y es ahí en que resulta imprescindible establecer un orden personal de lectura para su percepción. El tiempo psicológico, el instante decisivo y la acción por parte de quien interactúa con la obra, genera una dimensión espacio temporal única.